Video del altar mayor de la Catedral Metropolitana de la Arquidiócesis de Mérida, Basílica Menor de la Inmaculada Concepción, parroquia El Sagrario. cortesia de @drondelosandes @Cam0ruco
Los conquistadores llegaron la región acompañados de frailes y monjes franciscanos y agustinos, con ellos llegó también la Virgen María; ciertamente la primera imagen y advocación que llegó a la zona pudo ser probablemente Nuestra Señora de la Regla de San Agustín, pero la joven y pujante región andina que fue parte de la originaria diócesis de Venezuela, fue erigida como zona eclesiástica, es decir diócesis, con el nombre de Diócesis de Mérida de Maracaibo, incluyendo aquel importante territorio, la hoy diócesis de Barquisimeto y Calabozo el dieciséis de febrero de mil setecientos setenta y ocho.
El primer Obispo fue el sevillano franciscano Fray Juan Ramos de Lora, quien trajo consigo la advocación de la Purísima e Inmaculada Concepción, advocación jurada prometida y apoyada por los andaluces a fuego y alma hasta la promulgación del dogma de fe con la Bula Pontificia Ineffabilis Deus, por eso, la patrona de la hoy (desde el once de julio de 1923) arquidiócesis es la Purísima e Inmaculada Virgen María.
Haciendo un inciso, es menester destacar que el dogma fue jurado y prometido en la Villa de San Pedro de Almonte el 29 de Junio de 1653. La Virgen además se apareció a la joven novicia Sor Catalina Laboure en la capilla del #140 de la Rue de Bac en Paris y a Bernardita en Masabielle diciéndoles "Yo soy la Inmaculada". Por eso quizás al momento de tener que cambiar el nombre y fecha de la feria en honor a la patrona de la región se cambio el nombre y se comenzó a llevar a la Virgen del Rocío a la plaza, la otra opción "La Milagrosa" esta presente por toda la región eclesiástica pero quizás "La Blanca Paloma" tiene más vinculación con la tauromaquia, ferias, carreras de cintas (extintas en la región local) y fiestas camperas y probablemente por eso las ferias más antiguas de la república salieron de aquella región andina hoy separada civilmente: La feria de la Consolación de Táriba, la Feria de Nuestra Señora de Regla y la Feria en honor a la Purísima e Inmaculada Concepción, hoy feria del sol.
La devoción mariana regional es evidente y podemos encontrar indicios de ello por casi todo el territorio, el primer poblado del Valle del Mocotíes se nombró como catón y posteriormente hospicio de Nuestra Señora de la Regla de Bailadores, la ciudad capital siempre estuvo bajo la protección de la Virgen y su casto esposo San José y entre muchas otras devociones y carismas, en la región se asientan las primeras agrupaciones rocieras conocidas en la zona, de hecho una de ellas es la primera erigida canónicamente como hermandad.
La Virgen de Coromoto es patrona de la República desde que el episcopado venezolano lo declaró el primero de mayo de mil novecientos cuarenta y dos y el Papa Pío XII lo ratificó el siete de octubre de mil novecientos cuarenta y cuatro, pero podemos conseguir diferentes advocaciones marianas a lo largo de toda la geografía, incluso capillas dedicadas a Nuestra Señora del Espejo (advocación local), Nuestra Señora del Carmen, Nuestra Señora del Socorro, Nuestra Señora de la Asunción, Nuestra Señora de Guadalupe, Nuestra Señora de Candelaria, Nuestra Señora de Belén, Nuestra Señora de Fátima y Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa de (aunque no en la Rue de Bac) entre otras.
Razones suficientes tuvo el santo padre en su visita del año de Dios de 1985 para denominar la región como:
RESERVA ESPIRITUAL DE LA NACIÓN